Breve Historia del Hospital Imprimir

El Hospital de Niños de la Santísima Trinidad nació por una iniciativa del profesor doctor José Antonio Ortiz y Herrera quien, siendo decano de la Facultad de Ciencias Médicas, elevó en el año 1892 su sugerencia a la Sociedad de Beneficencia de Córdoba, la cual a su vez era encargada, por orden del Gobierno de la Provincia, de administrar los hospitales provinciales.


Para ello, las autoridades gubernamentales cedieron dos casas ubicadas en la actual calle Entre Ríos. El Hospital vio la luz poco tiempo después, al ser inaugurado el 20 de mayo de 1894. 
Desde el inicio fue fundamentalmente un hospital quirúrgico, con una disponibilidad de veinte unidades para internación, siendo su primer director el doctor Gerónimo del Barco. Al poco tiempo fue incorporada la Cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Córdoba. Un hito importante fue la donación gratuita, mediante una ley especial, del terreno comprendido entre las calles Entre Ríos, Balcarce, Corrientes y Reconquista, predio donde funcionó durante un siglo. Desde allí fue creciendo como institución de la mano del esfuerzo, la calidez humana y la calidad profesional de sus integrantes, hasta constituirse en el centro de referencia por excelencia para una amplia zona del país.
En el segundo medio siglo de existencia del hospital, dadas las enormes y crecientes dificultades administrativas que ocasionaban la mayor demanda de atención y el incesante incremento de las prestaciones profesionales, comenzó a depender del Gobierno de la Provincia, quien se hizo cargo de designar a sus autoridades y a su personal.
En este período la institución creció en complejidad y aumentó el número de servicios, hasta llegar a nuestros días y el actual desarrollo de todas las especialidades y sub-especialidades de la Pediatría, una rama de la medicina en la que el Hospital se ha constituido en un verdadero orgullo para la provincia y toda la República.
Por sus famosos claustros pasaron eminentes profesionales, algunos de ellos de gran renombre internacional, que dejaron no sólo sus enseñanzas a las nuevas generaciones de pediatras, sino que han sido ejemplo de humanidad y amor por los niños.
Como consecuencia del desarrollo de la medicina en general y de la pediatría en particular, de la necesidad de un mayor y moderno espacio físico, y ante la intervención permanente sobre la infraestructura actual, surgió la exigencia de un nuevo Hospital de Niños. El mismo, inaugurado el 6 de agosto de 2000, desde un moderno diseño edilicio, continúa ofreciendo a la comunidad el mismo principio de la sociedad que nuclea a todos los pediatras del país: "por un niño sano en un mundo mejor"